La receta de Maincer para los desafíos de la industria es la digitalización y la tecnología

Maincer, empresa puntera en el campo de la maquinaria y automatismos industriales, hace suyo el compromiso social y económico a la hora de contribuir en la reducción de la huella de carbono. Caracterizada por ofrecer soluciones en los campos de la digitalización y la conectividad 4.0, la compañía castellonense representa una clara apuesta por la I+D+i en la industria que contribuirá a lograr los grandes retos que el sector cerámico tiene por delante.

-El congreso hará énfasis en la transición energética hacia fuentes de energía sostenibles como uno de los retos urgentes del clúster cerámico. ¿Cuál es visión que tiene Maincer al respecto?

 

En Maincer pensamos que, como fabricantes de maquinaria y automatismos industriales tenemos un doble deber en la reducción de la huella de carbono. Por una parte tenemos el deber de reducir la huella de carbono propia en nuestras actividades económicas, bien sea en fabricación, administración, logística, etcétera. Desde Maincer somos muy conscientes de la transición energética hacia fuentes energéticas sostenibles y renovables, por ello ya en 2019, como principal inversión, apostamos por una energía limpia, instalando placas solares fotovoltaicas para nuestro autoabastecimiento. Éstas pueden llegar a generar unos 40 kW/h de energía, con lo que conseguimos en primer lugar reducir nuestra huella de carbono de forma notable y por otra parte abaratar la factura energética que tantísima transcendencia está teniendo hoy en día debido al aumento exponencial del precio del kW/h.

En segundo lugar tenemos el deber de reducir la huella de carbono que generan nuestras máquinas. Para esta segunda, en Maincer desde hace más de una década que mantenemos una estrechísima colaboración tanto con Schneider como con nuestros proveedores de motores y componentes eléctricos y electrónicos para conseguir que el consumo energético de nuestras máquinas sea el más óptimo, siempre teniendo en cuenta la exigencia del trabajo a realizar. Es decir, optimizamos la potencia al máximo para evitar consumo innecesario de energía. Esto supone también una doble ventaja competitiva: para nosotros y para nuestros clientes.

 

-La digitalización y la tecnología componen elementos básicos en el día a día de la empresa. Qué avances aporta Maincer como empresa puntera en dar soluciones al sector cerámico.

 

Desde antes del anterior Congreso del Técnico Cerámico, donde se abordaba la Industria 4.0, Maincer ya ofrecía a sus clientes la digitalización y la conectividad 4.0 de gran parte de sus máquinas. Por poner un simple ejemplo, Maincer plantea a sus clientes, tanto para líneas nuevas como para líneas convencionales el concepto de “línea abiertas a la tecnología 4.0”. Para ello proponemos la instalación de cuadros con variadores de frecuencia monofásicos (trifásicos de manera opcional) de la firma Schneider Electric®. En segundo lugar la instalación de PLCs Schneider Electric®. En tercer lugar la instalación de triple protocolo de comunicación: CANOPEN: entre los variadores de frecuencia y el PLC, ethernet: entre el PLC y las pantallas de manejo y ASI: para los dispositivos de seguridad. Por último proponemos la instalación de una pantalla táctil de 10″ para la gestión de los parámetros de ajuste y producción de la línea. Dicha pantalla estará ubicada normalmente en el cuadro general.

 

Con la propuesta de digitalización de Maincer conseguimos una serie de mejoras, como son el ahorro energético en torno a un 30%, la visualización del consumo por motor y consumo total de la línea, la captura de datos y la teleasistencia.

 

 

-Y dicho esto, ¿qué perspectivas tecnológicas y de futuro ven en este contexto?

 

Por suerte o por desgracia estamos inmersos en un proceso de transformación digital que no tiene vuelta atrás. Si antes de la pandemia todavía quedaba algo lejano pensar en “gemelos digitales” o por hilar más fino, pensar en “la extracción y ordenación de datos desde el Big-Data”, la pandemia nos ha puesto de manifiesto que no estamos tan lejos de convivir día a día con ellos. Y la industria cerámica no se quedará a un lado, no puede permitírselo. Para ello, solo para sobrevivir a esta época post-covid debemos exigir a nuestros gobernantes la firme apuesta por la I+D+i. Esa apuesta que nos permita diversificarnos en un espectro multinivel y que no deje atrás a los grandes creadores de empleo de este país, las pymes. El fácil acceso a la investigación y la incentivación de ésta mediante exenciones y beneficios fiscales creará empresas fuertes, con empleos de alto valor añadido que no sufran las tensiones del mercado laboral (o al menos no tanto) cada vez que una crisis, sea del tipo que sea, aceche a nuestra economía.

 

-Qué cambios acompañarán en esta evolución a la estrecha relación que mantienen con sus clientes.

 

Los cambios ya se están viendo desde hace un tiempo a esta parte. Cada vez son más frecuentes las teleasistencias, donde nuestros técnicos, desde el Departamento Técnico son capaces de solucionar un problema, avería o más aún, hacer una puesta en marcha de una máquina a miles de kilómetros de nuestra fábrica. Por otra parte, a nivel comercial, forzosamente, nos hemos visto obligados a hacer uso cada vez más de reuniones virtuales con clientes, lo que, lejos de suponer un distanciamiento ha supuesto un acercamiento y un ahorro considerable en desplazamientos. Sin ir más lejos y relacionado con la huella de carbono, las reuniones virtuales han permitido reducir en muy gran medida la huella de carbono, que no es poco. Sí es cierto que la visita presencial, tanto de comerciales como de técnicos seguirá siendo el mejor modo de interactuar con el cliente, pero es un hecho que estos avances técnicos han venido para quedarse y facilitarnos la vida a todos.